| Inicio |

Un guerrero de la luz está siempre vigilante.
No pide permiso a los otros para empuñar su espada; simplemente la toma en sus manos.
Tampoco pierde el tiempo explicando sus gestos; fiel a las determinaciones de Dios, él responde por sus acciones.
Mira a sus costados e identifica a sus amigos.
Mira hacia atrás e identifica a sus adversarios.
Es implacable con la traición, pero no se venga; se limita a apartar a los enemigos de su vida, sin luchar con ellos más allá del tiempo necesario.
Un guerrero no intenta parecer, él es.
Paulo Coelho - Manual del guerrero de la luz
almena — 21-08-2005 || 18:42