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<title>Lugar Zen</title>
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<description>Espacio de relajación y reflexión. Alma'zen' selecto de mercancía para el espíritu. Entra en Lugar Zen siempre con una sonrisa</description>
<copyright>Copyright 2007</copyright>
<pubDate>Tue, 05 Jun 2007 18:38:07 +0000</pubDate>
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	<title>Bienvenido</title>
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	<pubDate>Tue, 05 Jun 2007 18:13:05 +0000</pubDate>
	<category>Sonríe</category>
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	<description></description>
	<content:encoded><![CDATA[<b>Este</b> último 'post' será el primero para muchos, de ahí el titular acogedor.<br />
<br />
<b>Paséate </b>tú, que por la razón que sea acabaste en este rincón. Paséate con la tranquilidad o prisa que desees.<br />
<br />
<b>Si </b>lees algo que te resulte provechoso, la misión está cumplida, la alegría por el hallazgo es compartida.<br />
<br />
<b>Este </b>blog pide descanso, el trabajo está hecho. Por el momento se acaba aquí.<br />
<br />
<b>El </b>germen de todo esto se lo debo a una persona.<br />
<br />
<b>Me </b>iré por otros lugares, si acaso avisaré.<br />
<br />
<b>Gracias por las 70.000 visitas.</b>]]></content:encoded>
</item>
<item>
	<title>Capas de la cebolla</title>
	<link>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2007/04/09/capas-de-la-cebolla</link>
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	<pubDate>Mon, 09 Apr 2007 09:46:20 +0000</pubDate>
	<category>Piensa</category>
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	<description></description>
	<content:encoded><![CDATA[<b>Cuando </b>empiezas a resolver un problema, las primeras soluciones que se te ocurren son muy complejas y la mayor parte de la gente se detiene ahí. <br />
<br />
<b>Pero </b>si continúas y vives con el problema y pelas más capas de la cebolla, a menudo llegas a soluciones muy simples y elegantes. La mayoría de la gente simplemente no emplea el tiempo o energía necesarios para llegar ahí.<br />
<br />
<i><u>Steve Jobs</u></i>]]></content:encoded>
</item>
<item>
	<title>Sentimiento</title>
	<link>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/10/27/sentimiento</link>
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	<pubDate>Fri, 27 Oct 2006 10:50:22 +0000</pubDate>
	<category>Recita</category>
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	<description></description>
	<content:encoded><![CDATA[<big>No es con una idea como se levanta a un hombre, sino con un sentimiento.</big><br />
<br />
<i><u>Hipólito Taine</u></i>]]></content:encoded>
</item>
<item>
	<title>La arrogancia de la envidia</title>
	<link>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/09/13/la-arrogancia-de-la-envidia</link>
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	<pubDate>Wed, 13 Sep 2006 17:46:32 +0000</pubDate>
	<category>Piensa</category>
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	<description></description>
	<content:encoded><![CDATA[<img class="derecha" src="http://lugarzen.bitacoras.com/imagenes/envidia.jpg" title="envidia" alt="envidia" /><br />
<b>En </b>el desierto de Siria, decía Satanás a sus discípulos: “el ser humano siempre está más preocupado por desear el mal a los otros que en hacerse el bien a sí mismo.”<br />
<br />
<b>Y</b> para probar lo que decía, decidió tentar a dos hombres que descansaban allí cerca.<br />
<br />
<b>"He</b> venido para hacer realidad tus deseos,” le dijo a uno de ellos. “Puedes pedir lo que quieras, que te será dado. Tu amigo recibirá lo mismo que tú, pero el doble.”<br />
<br />
<b>El </b>hombre permaneció largo tiempo en silencio.<br />
<br />
<b>Finalmente</b>, dijo:<br />
<br />
<b>"Mi</b> amigo está contento, porque obtendrá el doble que yo, sea cual sea mi deseo. Pero he conseguido prepararle una trampa: mi deseo es que me dejes ciego de un ojo.”]]></content:encoded>
</item>
<item>
	<title>Niños</title>
	<link>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/07/25/ninos</link>
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	<pubDate>Tue, 25 Jul 2006 14:13:47 +0000</pubDate>
	<category>Piensa</category>
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	<description></description>
	<content:encoded><![CDATA[<img class="derecha" src="http://lugarzen.bitacoras.com/imagenes/nina.jpg" title="niña" alt="niña" /><br />
<b>Cada </b>segundo de vida es un momento nuevo y único en el universo, un momento que nunca se repetirá. <br />
<br />
<b>¿Y</b> qué les enseñamos a nuestros hijos? Les enseñamos que dos y dos son cuatro, y que París es la capital de Francia. <br />
<br />
<b>¿Cuándo</b> les vamos a enseñar también lo que son? Deberíamos decirles a cada uno de ellos: ¿Sabes quién eres? Eres una maravilla. <br />
<br />
<b>Eres </b>único. En todos los años que han pasado, nunca ha habido otro niño como tú. Tus piernas, tus brazos, tus dedos, la forma en que te mueves. Quizá te conviertas en un Shakespeare, un Miguel Angel, o un Beethoven. Tienes la capacidad para hacer cualquier cosa. Sí, eres una maravilla. <br />
<br />
<b>Debes </b>trabajar, todos debemos trabajar, para hacer al mundo digno de sus niños.<br />
<br />
<i><u>Pablo Picasso</u></i>]]></content:encoded>
</item>
<item>
	<title>Motivos</title>
	<link>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/07/04/motivos</link>
	<comments>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/07/04/motivos#comentarios</comments>
	<pubDate>Tue, 04 Jul 2006 10:05:46 +0000</pubDate>
	<category>Recita</category>
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	<description></description>
	<content:encoded><![CDATA[<big>Existen muchos motivos para no amar a una persona pero, basta con uno para amarla.</big><br />
<br />
<i><u>Carlos Drummond de Andrade</u></i>]]></content:encoded>
</item>
<item>
	<title>Miedo al vacío</title>
	<link>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/07/03/miedo-al-vacio</link>
	<comments>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/07/03/miedo-al-vacio#comentarios</comments>
	<pubDate>Mon, 03 Jul 2006 12:52:20 +0000</pubDate>
	<category>Piensa</category>
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	<description></description>
	<content:encoded><![CDATA[<img class="izquierda" src="http://lugarzen.bitacoras.com/imagenes/cuerda2.jpg" title="cuerda" alt="cuerda" /><br />
<b>Había </b>una vez un hombre que estaba escalando una montaña. Estaba haciendo una escalada bastante complicada, una montaña en un lugar donde se había producido una intensa nevada. Él había estado en un refugio esa noche y a la mañana siguiente la nieve había cubierto toda la montaña, lo cual hacía muy difícil la escalada. Pero no había querido volverse atrás así que de todas maneras, con su propio esfuerzo y su coraje, siguió trepando y trepando, escalando por esta empinada montaña. Hasta que en un momento determinado, quizás por un mal cálculo, quizás porque la situación era verdaderamente difícil, puso el pico de la estaca para sostener su cuerda de seguridad y se soltó el enganche. El alpinista se desmoronó, empezó a caer a pico por la montaña golpeando salvajemente contra las piedras en medio de una cascada de nieve.<br />
<br />
<b>Pasó </b>toda su vida por su cabeza y cuando cerró los ojos esperando lo peor, sintió que una soga le pegaba en la cara. Sin llegar a pensar, de un manotazo instintivo se aferró a esa soga. Quizás la soga se había quedado colgada de alguna amarra…si así fuera, podría ser que aguantara el chicotazo y detuviera su caída.<br />
<br />
<b>Miró </b>hacia arriba pero todo era la ventisca y la nieve cayendo sobre él. Cada segundo parecía un siglo en ese descenso acelerado e interminable. De repente la cuerda pegó el tirón y resistió. El alpinista no podía ver nada pero sabía que por el momento se había salvado. La nieve caía intensamente y él estaba allí, como clavado a su soga, con muchísimo frío, pero colgado de este pedazo de lino que había impedido que muriera estrellado contra el fondo de la hondonada entre las montañas.<br />
<br />
<b>Trató </b>de mirar a su alrededor pero no había caso, no se veía nada. Gritó dos o tres veces, pero se dio cuenta de que nadie podía escucharlo. Su posibilidad de salvarse era infinitamente remota; aunque notaran su ausencia nadie podría subir a buscarlo antes de que parara la nevisca y, aun en ese momento, cómo sabrían que el alpinista estaba colgado de algún lugar del barranco.<br />
<br />
<b>Pensó </b>que si no hacía algo pronto, este sería el fin de su vida. Pensó ¿qué hacer? Pensó en escalar la cuerda hacia arriba para tratar de llegar al refugio, pero inmediatamente se dio cuenta de que eso era imposible. <br />
<br />
<b>De </b>pronto escuchó la voz. Una voz que venía desde su interior que le decía “suéltate”. Quizás era la voz de Dios, quizás la voz de su sabiduría interna, quizás la de algún espíritu maligno, quizás una alucinación…y sintió que la voz insistía “suéltate…suéltate”.<br />
Pensó que soltarse significaba morirse en ese momento. Era la forma de parar el martirio. Pensó en la tentación de elegir la muerte para dejar de sufrir. Y como respuesta a la voz se aferró más fuerte todavía. Y la voz insistía “suéltate”, “no sufras más”, “es inútil este dolor, suéltate”.<br />
<br />
<b>Y</b> una vez más él se impuso aferrarse más fuerte aun, mientras conscientemente se decía que ninguna voz lo iba a convencer de soltar lo que sin lugar a dudas le había salvado la vida. La lucha siguió durante horas pero el alpinista se mantuvo aferrado a lo que pensaba que era su única oportunidad.<br />
<br />
<b>Cuenta </b>esta leyenda que a la mañana siguiente la patrulla de búsqueda y salvamento encontró al escalador casi muerto. Le quedaba apensas un hilito de vida. Algunos minutos más y el alpinista hubiera muerto congelado, paradójicamente aferrado a su soga…a menos de un metro del suelo.<br />
<br />
<u><i>Jorge Bucay</i> - El camino de las Lágrimas</u>]]></content:encoded>
</item>
<item>
	<title>Ejemplos</title>
	<link>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/06/13/ejemplos</link>
	<comments>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/06/13/ejemplos#comentarios</comments>
	<pubDate>Tue, 13 Jun 2006 09:25:37 +0000</pubDate>
	<category>Recita</category>
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	<description></description>
	<content:encoded><![CDATA[<big>Del hablador he aprendido a callar; del intolerante, a ser indulgente, y del malévolo a tratar a los demás con amabilidad. Y por curioso que parezca, no siento ninguna gratitud hacia esos maestros.</big><br />
<br />
<i><u>Khalil Gibran</u></i>]]></content:encoded>
</item>
<item>
	<title>De pronto, la felicidad</title>
	<link>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/06/09/de-pronto-la-felicidad</link>
	<comments>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/06/09/de-pronto-la-felicidad#comentarios</comments>
	<pubDate>Fri, 09 Jun 2006 10:47:56 +0000</pubDate>
	<category>Piensa</category>
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	<description></description>
	<content:encoded><![CDATA[<img class="derecha" src="http://lugarzen.bitacoras.com/imagenes/cafeteria.jpg" title="cafeteria" alt="cafeteria" /><br />
<b>CADA PERSONA TIENE </b>su esquina en el mundo, una esquina que te identifica más que otros lugares que pisas, una esquina que te sirve de marco en tu propia vida y donde otros desconocidos se acostumbran a verte. Un día, como un regalo inesperado, uno de los tenderos de esa esquina te saluda desde su escaparate con un ligero movimiento de cabeza. No es nada, apenas un gesto, pero en él está contenido el reconocimiento a tu presencia, está contenida la felicidad. Tuve ese sentimiento exacto el otro día, cuando me disponía a entrar a un pequeño restaurante de mi esquina. <br />
<br />
<b>El</b> dueño, que vigila y cobra desde el mostrador donde vende delicatessen de tradición judía, me saludó con la misma familiaridad con la que se saluda a "los regulares". Descubrí este sitio, el Barney Greengrass, hará cosa de un año, cuando aún andaba buscando alguna cafetería delasdetodalavida en la que me atendieran camareros que no fueran actores de simpatía sobreactuada para trabajarse la propina. Por Dios, ¿en la escuela de interpretación no podrían incluir una asignatura para que los actores aprendan el arte de la naturalidad en la vida real? La primera vez que entré a Barney me quedé parada, como si hubiera dado con la cueva del tesoro. A un lado del local se encuentra el ultramarinos, una exposición de adobos, salmones, esturión y pastramis que han alimentado desde hace un siglo a esos judíos y adictos a la comida centroeuropea que seguían la tragedia del mundo sentados a las mesas de este viejo Deli, como si fueran personajes de novela de Bashevis Singer, que vivía justo enfrente. <br />
<br />
<b>Daniel Gilbert</b>, psicólogo de Harvard, ha escrito un libro sobre la felicidad, Stumbling on happiness (Tropezando con la felicidad), en el que habla de la relación del ser humano con el sentimiento más anhelado, el que te hunde o te levanta el ánimo. El profesor Gilbert, sin conocerme, le ha puesto nombre a lo que yo siento cuando el dueño de Barney me considera una clienta habitual, cuando el camarero me pone una tarta de queso de postre sin que yo se la pida o cuando, con un relajo que nada tiene que ver con esa demostración histérica tan americana de culto al trabajo, se sienta conmigo y cuenta que sabe algo de español porque ahora mismo es el idioma de las cocinas neoyorquinas. El psicólogo Gilbert, sin conocerme, ha dado en el clavo: uno no tiene por qué ser feliz con las grandes cosas por las que ha luchado; al contrario, puede que lo grande acabe provocando una suerte de decepción, dado que el que deseó ya no es el mismo que posee; por otra parte, el ser humano está preparado para recuperarse de los grandes golpes, a no ser que la biología se lo impida. <br />
<br />
<b>Pero </b>lo que parece fundamental en la vida de cualquiera es el detalle, la sensación de armonía diaria. Un día de tu vida se te puede arruinar por la bronca con un taxista, por una mala palabra de un vecino o por tener que pasar los domingos solo; pero también puedes tocar el cielo con el saludo de un tendero, así de simple, con el saludo que el hijo de Barney, el anciano fundador, me dedica desde la caja registradora. Barney, ochenta años en pie, ochenta años en los que según voy averiguando muchos personajes notables se comieron el sándwich número 7 antes que yo. El 7 es el número que a mí me da la felicidad diaria: pastrami, pavo, ensalada de col, pan de centeno. Lo pienso y se me llena la boca de esperanza. Antes que yo comió sietes el presidente Roosevelt, aún los come el escritor Philip Roth, que se encuentra aquí cuando viene a la ciudad con su colega Norman Manea. <br />
<br />
<b>También </b>descubro entre las botellas, los bagels y las latas de arenques una foto de Sarah Jessica Parker que, sin maquillar y sin manolos, se queda en lo que realmente es: una chica judía de rasgos grandes y expresivos. Los recortes de periódico se acumulan en el escaparate: esa crónica en la que se cuenta cómo el popularísimo cómico Jerry Seinfeld (¡como uno más!) estuvo haciendo cola en la calle un domingo. Y ahora mismo, en la mesa de al lado, el actor Richard Dreyfuss, con trazas de estar entrando en la ancianidad, se toma un siete con sus hijos, unos chavales de aspecto indie. Cuando Dreyfuss se va, el camarero nos guiña un ojo y comenta: "Un buen tío". <br />
<br />
<b>Esto </b>es la felicidad: un siete y una cerveza, la Brooklyn Lager, que es rubia y chispeante como mi añorada Mahou. Por esa maravillosa red de conexiones cerebrales, la cerveza de Brooklyn me hace recordar una película que volví a ver el otro día, Smoke. Al vídeo de Smoke le han incorporado comentarios de Harvey Keitel: "Esta película", dice, "habla de la esquina que cada ser humano tiene en el mundo". La voz cálida de Keitel nos cuenta cómo interpretó a Auggie, ese tendero que todos quisiéramos tener en nuestra esquina para disfrutar de ese tipo de amistad que surge del trato casual. La amistad que no buscas, pero encuentras, como la felicidad de la que habla el profesor Gilbert, la felicidad del azar. <br />
<br />
<b>Es </b>por azar por lo que de pronto recuerdo la escena final de Smoke, esa en la que Keitel le cuenta una historia navideña al escritor interpretado por Willian Hurt. Están sentados en una vieja cafetería. Siempre había pensado que como la película estaba rodada en los escenarios reales, la cafetería estaría en el Brooklyn de Paul Auster. Apurando mi último bocado de felicidad, le pregunto al dueño: ¿Fue rodada aquí una escena de Smoke?, y me dice con orgullo: "La última, justo en ese rincón". Y aunque no soy propensa a la mitomanía, ese pequeño hallazgo me dibuja una sonrisa en la cara. Decididamente, mi número de la suerte es el 7.<br />
<br />
<i><u>Elvira Lindo</u></i>]]></content:encoded>
</item>
<item>
	<title>Dificultad</title>
	<link>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/06/04/dificultad</link>
	<comments>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/06/04/dificultad#comentarios</comments>
	<pubDate>Sun, 04 Jun 2006 13:42:41 +0000</pubDate>
	<category>Recita</category>
	<guid>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/06/04/dificultad</guid>
	<description></description>
	<content:encoded><![CDATA[<big>Las cosas no son difíciles. son difíciles porque no nos atrevemos</big><br />
<br />
<i><u>Séneca</u></i>]]></content:encoded>
</item>
<item>
	<title>Pensamientos y reflexiones</title>
	<link>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/06/02/pensamientos-y-reflexiones</link>
	<comments>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/06/02/pensamientos-y-reflexiones#comentarios</comments>
	<pubDate>Fri, 02 Jun 2006 13:12:05 +0000</pubDate>
	<category>Piensa</category>
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	<description></description>
	<content:encoded><![CDATA[<img class="derecha" src="http://lugarzen.bitacoras.com/imagenes/miedo.jpg" title="miedo" alt="miedo" /><br />
<b>La vida</b> nos lleva de un lugar a otro; el Destino nos traslada de un punto a otro. Y nosotros, conducidos en vilo por estos dos gemelos, escuchamos voces temerosas y sólo vemos lo que se interpone como obstáculo en nuestro camino.<br />
<br />
<b>La Belleza</b> se nos revela sentada en trono de gloria; pero nosotros nos. acercamos a ella en nombre de la Lujuria, la despojamos de su corona de pureza y manchamos su vestidura con nuestra perversidad.<br />
<br />
<b>El Amor</b> pasa junto a nosotros con un manto de mansedumbre; pero nosotros huimos de él por temor, o nos escon­demos en las tinieblas; o también lo seguimos para hacer el mal en su nombre.<br />
<br />
<b>Hasta</b> el hombre más sabio se inclina ante el peso imponente del Amor; pero en verdad es tan liviano como la brisa juguetona del Líbano.<br />
<br />
<b>La Libertad</b> nos invita a su mesa para que participemos de sus sabrosos manjares y de su generoso vino; pero, cuando nos sentamos a ella, comemos vorazmente y nos atragantamos.<br />
<br />
<b>La Naturaleza</b> extiende hacia nosotros sus brazos acogedores y nos invita.a gozar de su belleza; pero nosotros tene­mos miedo a su silencio y nos abalanzamos a las ciudades populosas, para cobijarnos en ellas cual ovejas que huyen del lobo feroz.<br />
<br />
<b>La Verdad</b> nos visita, atraída por la risa alborozada e inocente de. un niño, o por el beso de un ser querido; pero casi todos nosotros le cerramos las puertas del afecto y la tratamos como si fuese un enemigo.<br />
<br />
<b>El corazón</b> humano implora ayuda; el alma humana nos suplica que la liberemos; pero nosotros no escuchamos sus ruegos, ni la oímos ni entendemos. En cambio, llamamos loco al que oye y entiende, y huimos de él.<br />
<br />
<b>Así </b>pasan las noches y vivimos en la inconsciencia; y los días nos saludan y abrazan. Pero estamos en temor constante día y noche.<br />
<br />
<u><i>Khalil Gibran</i> - La Voz del Maestro</u>]]></content:encoded>
</item>
<item>
	<title>Trabalenguas de amor</title>
	<link>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/05/24/trabalenguas-de-amor</link>
	<comments>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/05/24/trabalenguas-de-amor#comentarios</comments>
	<pubDate>Wed, 24 May 2006 18:53:18 +0000</pubDate>
	<category>Recita</category>
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	<description></description>
	<content:encoded><![CDATA[<center><img src="http://lugarzen.bitacoras.com/imagenes/besito.jpg" title="besitos" alt="besitos" /><br />
<br />
<b>Te</b> quiero más que me quieres, <br />
te quiero aunque no me quieras<br />
y mucho más te querría<br />
si quererme tu quisieras.<br />
<br />
<b>Si</b> porque te quiero tanto<br />
quieres que te quiera más,<br />
te quiero más que me quieres, <br />
¿que más quieres? ¿quieres mas?</center>]]></content:encoded>
</item>
<item>
	<title>Refrán</title>
	<link>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/05/15/refran</link>
	<comments>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/05/15/refran#comentarios</comments>
	<pubDate>Mon, 15 May 2006 19:01:37 +0000</pubDate>
	<category>Recita</category>
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	<description></description>
	<content:encoded><![CDATA[<big>Cuando fuiste martillo no tuviste clemencia, ahora que eres yunque, ten paciencia</big>]]></content:encoded>
</item>
<item>
	<title>El ladrillo Boomerang</title>
	<link>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/04/11/el-ladrillo-boomerang</link>
	<comments>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/04/11/el-ladrillo-boomerang#comentarios</comments>
	<pubDate>Tue, 11 Apr 2006 19:22:18 +0000</pubDate>
	<category>Piensa</category>
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	<description></description>
	<content:encoded><![CDATA[<img class="izquierda" src="http://lugarzen.bitacoras.com/imagenes/ladrillo.jpg" title="manos" alt="ladrillo" /><br />
<b>Había </b>un tipo que andaba por el mundo con un ladrillo en la mano. Había decidido que a cada persona que lo molestara <br />
hasta hacerlo rabiar, le tiraría un ladrillazo. <br />
<br />
<b>Método </b>un poco troglodita pero que parecía efectivo, ¿no? <br />
<br />
<b>Sucedió </b>que se cruzó con un prepotente amigo que le contestó mal. Fiel a su designio, el tipo agarró el ladrillo y se lo tiró. <br />
 <br />
<b>No </b>recuerdo si le pegó o no. Pero el caso es que después, al ir a buscar el ladrillo, esto le pareció incómodo. <br />
<br />
<b>Decidió </b>mejorar el “sistema de autopreservación a ladrillo”, como él lo llamaba: Le ató al ladrillo un cordel de un metro y salió a <br />
la calle. <br />
 <br />
<b>Esto </b>permitiría que el ladrillo no se alejara demasiado. <br />
<br />
<b>Pronto </b>comprobó que el nuevo método también tenía sus problemas. Por un lado, la persona destinataria de su hostilidad debía estar a menos de un metro. Y por otro, que después de arrojarlo, de todas maneras tenía que tomarse el trabajo de recoger el hilo que además, muchas veces se ovillaba y anudaba. <br />
 <br />
<b>El </b>tipo inventó así el “Sistema Ladrillo III”: El protagonista era siempre el mismo ladrillo, pero ahora en lugar de un cordel, le ató un resorte. <br />
<br />
<b>Ahora </b>sí, pensó, el ladrillo podría ser lanzado una y otra vez pero solo, solito regresaría. <br />
 <br />
<b>Al </b>salir a la calle y recibir la primera agresión, tiró el ladrillo.  Le erró... pero le erró al otro; porque al actuar el resorte, el ladrillo regresó y fue a dar justo en su propia cabeza. <br />
<br />
<b>El </b>segundo ladrillazo se lo pegó por medir mal la distancia. <br />
<br />
<b>El </b>tercero, por arrojar el ladrillo fuera de tiempo. <br />
<br />
<b>El </b>cuarto fue muy particular. En realidad, él mismo había decidido pegarle un ladrillazo a su víctima y a la vez también había decidido protegerla de su agresión. Ese chichón fue enorme... <br />
<br />
<b>Nunca </b>se supo si a raíz de los golpes o por alguna deformación de su ánimo, nunca llegó a pegarle un ladrillazo a nadie.  <br />
 <br />
<b>Todos </b>sus golpes fueron siempre para él.<br />
<br />
<u><i>Jorge Bucay</i> - Déjame que te cuente</u>]]></content:encoded>
</item>
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	<title>Preguntas</title>
	<link>http://lugarzen.bitacoras.com/archivos/2006/04/07/preguntas</link>
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	<pubDate>Fri, 07 Apr 2006 11:32:30 +0000</pubDate>
	<category>Recita</category>
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	<content:encoded><![CDATA[<big>Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas. </big><br />
<br />
<i><u>Mario Benedetti</u></i>]]></content:encoded>
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